Archive for the ‘Negociación’ Category

¿El fuerte (Google) ayuda a los débiles?

agosto 9, 2008


(ver imagen)

 

 

 

 

 

Estaba buscando “Olimpiadas” en Google cuando veo que antes de los resultados de búsqueda e incluso antes que los anuncios (si hay para esa búsqueda) aparece “Intentar la búsqueda en: Yahoo, Ask, AllTheWeb, Live, Lycos, Technorati, Feedster, Bloglines, Altavista (NO ESTA Cuil.com CREADO POR EX – GOOGLERS) si el usuario hace clic en cualquiera de estos otros buscadores, pasa a ser una búsqueda de ese buscador, esto esta claro.

Lo mismo pasa si se busca noticias. Lo raro es que probe con con Firefox, Internet Explorer 7, y Safari 3.1.2 (Windows) y esto de “Intentar la búsqueda en:” aparece solo en Firefox.

 

La verdad es desconcertante porque cuando se iba a lanzar Vista, Microsoft y Google se pelearon porque Microsoft colocaba como única herramienta de búsqueda a su buscador el Live Search, y era muy difícil cambiar a Google y otros…

 

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Errores comunes en los procesos

julio 25, 2008

Confusión sobre el papel del líder, foco demasiado estrecho, mensajes contradictorios y la creencia en el “auto-desarrollo”, son las cuatro equivocaciones más comunes que cometen los responsables de fomentar una cultura innovadora.

Quienes lideran la innovación enfrentan desafíos formidables. Aunque no hay una fórmula estándar para el éxito, es posible categorizar los errores más comunes de sus líderes. A continuación, cuatro de ellos:

1. Confusión sobre el papel del líder
El error más importante -y que puede generar muchos otros- es que los líderes con formación técnica crean que su papel es innovar en vez de crear el contexto en el cual otros innovan. Las empresas fomentan este error cuando concentran la innovación en grupos específicos, promueven sólo a los técnicos más brillantes, esperan que los gerentes distribuyan sus esfuerzos entre tareas técnicas y de conducción y recompensan los aportes individuales en detrimento de los logros de liderazgo.

2. Foco demasiado estrecho
Aun cuando los líderes de la innovación reconocen que su trabajo no consiste en hacer una contribución individual, se equivocan cuando deben manejar las demandas básicas de sus nuevas funciones. Al dar instrucciones, por ejemplo, algunos ponen el foco exclusivamente en lo técnico e ignoran las necesidades de los usuarios y sus expectativas respecto de la funcionalidad, la entrega, la confiabilidad y el costo.

Los gerentes de proyecto en etapas anteriores de su carrera, a menudo se concentran en dirigir a los subordinados y resolver los problemas técnicos, olvidándose (o sin darse cuenta) de que su posición les exige operar en un ambiente más amplio y complejo que abarque las ventas, el marketing y las finanzas.
No hay ejemplo más conmovedor de la importancia de liderar “hacia arriba” que lo ocurrido en el Palo Alto Research Center (PARC) en los ’70, donde se produjo gran cantidad de las innovaciones que luego se convertirían en el núcleo de la computación personal. Fueron sus científicos quienes diseñaron la programación orientada a objetos, las redes de computadoras, los menúes “pop-up”, el procesamiento de palabras “amigable” al usuario, la interfase gráfica, el mouse y los íconos, entre otras cosas.
Sin embargo, estos científicos no convencieron a los ejecutivos en la casa central corporativa de que sus invenciones podrían ser éxitos comerciales. De mala gana le mostraron sus logros a una persona que apreciaba sus capacidades técnicas, su colega Steve Jobs, de Apple. PARC fue la fuente de inspiración en la creación de la computadora Macintosh. Según escribió Michael A. Hiltzik en su libro Dealers of Lightning: Xerox PARC and the Dawn of the Computer Age (HarperBusiness, 2000), Jobs diría más tarde: “Xerox podría haber dominado la industria de la computación… podría haber sido la Microsoft de los “90”. En vez de eso, Xerox zozobró y tardó años en recuperarse.

3. Mensajes contradictorios
Los líderes que subestiman la importancia simbólica del papel del liderazgo tienden a hacer declaraciones de valor que no respaldan o transmiten mensajes contradictorios. Cuando esos valores son puestos a prueba por los subordinados (como inevitablemente sucede) y las acciones del líder no están en consonancia, se genera cinismo entre los subordinados. Por ejemplo, si el líder dice que valora la experimentación, el riesgo y el fracaso inteligente pero sólo premia a quienes obtienen resultados exitosos, el mensaje final es que sólo los resultados importan.
Muchos líderes nuevos, en especial los que tienen formación técnica, subestiman el impacto de sus actitudes y acciones en los valores de la gente que los rodea. Sin embargo, esos valores, transmitidos de manera consciente o no, afectan la cultura de la innovación, influyendo en la predisposición de las personas para asumir riesgos, la importancia percibida del servicio al cliente, el respeto y la cooperación entre los distintos departamentos y funciones y las actitudes hacia el desarrollo personal, entre otras cuestiones.

4. La creencia en el “auto-desarrollo”
Algunos líderes creen equivocadamente que la gente talentosa se “auto-desarrolla” y, por ende, invierten poco tiempo o energía en ayudarlos a mejorar y aprender. Las investigaciones demuestran, más allá de toda duda, que el jefe inmediato tiene un papel central en el crecimiento de los subordinados. Con frecuencia, el aprendizaje se brinda a través del coaching. También hay que crear una cultura que lo fomente, es decir, establecer prioridades de desarrollo del talento que determinen quién recibe ciertas asignaciones, darle a la gente espacio para tomar sus propias decisiones, brindarle seguridad para la toma de riesgos, fijar objetivos que los desafíen y facilitarle el acceso a los recursos necesarios.

Morgan W. McCall Jr.
© Carta de Noticias / Harvard Business School Publishing, 2008

Reunirse para construir, no para destruir

julio 3, 2008

Me pareció una nota muy interesante!!
Útiles o no, las reuniones suelen ser un fastidio para muchos. Las discusiones y las dispersiones que se generan provocan que existan muchos detractores de las reuniones “eternas”, que suelen atrasar el trabajo diario y provocar que los empleados deban dedicar tiempo extra a sus tareas.

Veinte minutos, cuarenta, o varias horas. Cualquiera sea el tiempo que dure una reunión siempre va a haber quienes creen que ha sido corta y los que afirman que fue excesivamente larga. “No sirvió para nada”, “No se habló de nada importante”, “Fue una pérdida de tiempo”, u “Otra vez nos juntamos para lo mismo” son algunas de las frases que se escuchan en las empresas luego de las reuniones.

Muchos expertos se han referido al tema. Entre ellos, George Kohlrieser, profesor de Liderazgo y Conducta Organizacional, destaca la importancia de las reuniones cortas pero altamente productivas. “Las personas pueden mantener el foco en un tema por sólo algunos minutos. En eso hay que trabajar, para que ese tiempo sea aprovechado al máximo en la reunión”, dijo en su paso por Buenos Aires durante el World Negotiation Forum, llevado a cabo en Buenos Aires el año pasado.

En general, los estudiosos de la materia afirman que este tipo de momentos no pueden durar más de 90 minutos (una hora y media), tiempo en el que los problemas que se plantearon y para los que la reunión se llevó a cabo, efectivamente fueron resueltos o, por lo menos, los asistentes alcanzaron una respuesta positiva, un camino a seguir. Además, afirman que el acompañamiento de material tecnológico sirve para fijar conceptos y atraer la atención.

Justamente es en este punto en el que hay que hacer hincapié. Para que exista una reunión productiva, en la que se discutan abiertamente las ideas, haya intercambio de posiciones, y se planteen nuevas soluciones, la atención es la clave. Para poder captarla, no deberían existir atracciones contrarias como por ejemplo factores externos, y que no tengan nada que ver, que se lleven las miradas de quienes participan del momento. Además corresponde que exista un estímulo que sea el que capte a las personas. Es decir, algo que haga dinámica e interesante a la reunión. Por último hay que destacar que la atención de los asistentes a una reunión va a depender de la comprensión que ellos tengan sobre el tema que se discute. Está claro que si en una mesa de trabajo hay personas de distintas áreas de la empresa y cada una trata “su” tema, el resto poco podrá participar y, por ende, se disipará.

Por otro lado, para evitar lagunas, en muchos casos se recomienda la puntualidad de quienes están citados (el saludo de quien llega tarde o el constante “¿Dónde esta tal o cual?”, suelen distraer a los asistentes), apagar los celulares o mantenerlos sin sonido , o impedir constantes interrupciones de personas ajenas a la reunión, son algunos de los tips a tener en cuenta.

Las cosas claras
Según Miguel Ángel Aguirre, director de la Escuela de Negocios y Administración de Empresas (ENAE), Murcia, España, en una reunión “debe existir interacción, colaboración, participación y objetivos bien definidos”, para que se lleve a cabo con un resultado positivo y no desembarque en un fracaso.

Los objetivos bien definidos y cómo van a ser tratados resulta así un requisito casi fundamental a la hora de encarar una reunión. Es por esto que deben existir objetivos concretos, toda reunión debe ser llamada para algo útil y no ser una pérdida de valioso tiempo.

Se recomienda que exista un moderador o alguien que lleve adelante la reunión. Esta persona no es el “jefe” propiamente dicho, sino que es quien controlará los tiempos y quien se encargará de que los temas que fueron planteados tengan su correcto tratamiento. También debe pedir, y respetar, los puntos de vista de los asistentes, a quienes tiene que alentar a participar.

Otra función del moderador será la de evitar peleas entre los presentes. Está claro que en estos ámbitos pueden existir malestares y hasta disputas, pero siempre deben ser en términos que pertenezcan al tema que se está tratando en ese momento y no deben remitir a situaciones personales o fondos que se relacionen con otras temáticas, que seguramente serán parte del inventario de próximas reuniones.

En el caso de las discusiones, que se pueden dar en cualquier ámbito, en este caso durante una reunión de trabajo, Kohlrieser recomienda que se separe a la persona del problema y se identifiquen los deseos y necesidades; que haya un beneficio mutuo pero, principalmente, que exista el diálogo.

Por otro lado, los citados a las reuniones deben acudir con la mayor cantidad de material posible que sea de ayuda y proponga un aporte a la reunión, además de saber, en líneas generales, sobre el o los temas que van a ser tratados.

Una cuestión que suele ser muy recurrente -y que, por lo general, molesta a los participantes- es que las reuniones sean fuera del horario laboral. Esto tiene que ser evitado, puesto que en contados casos es del gusto de los empleados quedarse después de hora -y menos para una reunión. “Yo tenía la costumbre de hacer reuniones al final del día pero con el tiempo lo fui modificando, ya que esto no era altamente productivo”, cuenta Enrique Alemañy, presidente de Ford Argentina. Y no está equivocado. En muchos casos, realizar estos encuentros fuera de horario o al límite, puede provocar que las reuniones se extiendan (los empleados no están concentrados como al principio del día y tienen encima el trajín provocado por la jornada laboral) o que sean demasiado cortas (por la necesidad de volver al hogar) y sin ningún resultado positivo.

Un punto aparte merece el ambiente en donde se hagan estas “juntas” de trabajo. Una buena ventilación que permita el intercambio del aire, correcta iluminación para no cansar a las vista, más allá de un mobiliario adecuado, permitirán a los asistentes escapar de la sensación de encierro que muchas veces puede provocar cansancio y stress.

Claro está, esta es sólo una parte de la teoría y, según los casos de cada empresa, su puesta en marcha o práctica diaria dependerá de diferentes factores. Lo que si habrá que tener en cuenta es que las reuniones de trabajo siempre son para construir y no para destruir.

Hugo Mannini
© Intermanagers.com, 2008

Opinión Cercana a la Realidad sobre Análisis: Yahoo! – Microsoft

mayo 20, 2008

En la nota titulada (07/05/08) Declaraciones Anticipadas de Microsoft sobre Publicidad y Sin Trato con Yahoo! = El Después de las 3 Tecnológicas Si No Hay Trato… hice algunas hipótesis de cómo se iban a dar las cosas, sobre el después de que estas dos empresas no hallan llegado a un acuerdo.

Algunas de estas cosas pasaron, como las dije el 07/05: (Ver análisis anterior, nota de referencia al comienzo)

 Las acciones de Yahoo! bajaron, sin embargo después subieron un poco, dado a los nuevos rumores de compra.

— Crecimiento vía adquisiciones “menores”, como Facebook (menor en relación a Yahoo!), en la nota se había recordado que Microsoft tiene un porcentaje de la empresa y la podría adquirir por completo o parte de ella. Y existieron los rumores.

— En realidad la idea básica, era que pensaba que esto no terminaba y que Microsoft iba a volver a querer a Yahoo!, esta vez al parecer en forma de alianza.

— Dos días después del análisis al cual hago referencia, el diario LaNacion publica “Google se entusiasma con una alianza a largo plazo con Yahoo!” haciendo referencia a una posible alianza entre estas dos empresas.

Las noticias siguen, veremos como se dan las cosas. Saludos.